El magnesio es un mineral esencial para nuestra salud, pero es importante disipar el mito de que es una cura milagrosa para diversas enfermedades. Participa en más de 300 reacciones bioquímicas del cuerpo, incluyendo la función muscular y nerviosa, la regulación de la presión arterial y el mantenimiento de huesos fuertes y sanos.
Sin embargo, atribuir al magnesio el poder de curar o prevenir por sí solo enfermedades complejas como la diabetes o la depresión es una simplificación peligrosa que puede llevar al abandono de tratamientos médicos importantes.
Lo cierto es que la deficiencia de magnesio puede manifestarse con síntomas como fatiga, calambres musculares, estreñimiento o irritabilidad , lo que explica por qué una suplementación adecuada puede aliviar estas molestias específicas.
No es que el mineral tenga un efecto mágico; simplemente corrige un desequilibrio subyacente .
Para la mayoría de las personas, la mejor estrategia es obtener magnesio a través de una dieta equilibrada rica en alimentos que lo contienen de forma natural.
