1. Masticar clavos directamente.
Lo ideal es hacerlo en ayunas. Basta con 2 clavos al día para notar los efectos.
2. Infusión de clavo:
Hervir agua con 2 o 3 clavos, dejar reposar 5 minutos y beber. Excelente para la digestión y el sistema inmunitario.
3. Clavos de olor con miel:
Machacar 2 dientes, mezclar con una cucharadita de miel y consumir por la mañana.
Conclusión
Como puedes ver, masticar clavo
a diario tiene numerosos beneficios, todos completamente naturales. Desde mejorar la digestión hasta fortalecer el sistema inmunitario y favorecer el sueño, esta especia es un verdadero aliado para tu salud.
Incluye el clavo de olor en tu rutina y disfruta de su poder curativo de forma sencilla y natural.
