3. Reduce el colesterol alto:
El té ayuda a equilibrar los niveles de colesterol, reduciendo el LDL (colesterol malo) y aumentando el HDL (colesterol bueno). Su consumo continuo favorece la circulación y protege la salud cardiovascular.
4. Combate la hipertensión:
Gracias a sus compuestos antihipertensivos, el té relaja los vasos sanguíneos y mejora la circulación, contribuyendo a la reducción natural de la presión arterial.
