Si alguna vez te has despertado y te has dado cuenta de que no podías moverte ni hablar, aunque estabas completamente consciente, probablemente hayas experimentado un fenómeno bastante extraño y misterioso conocido como parálisis del sueño.
Contrariamente a la creencia popular, la parálisis del sueño es más común de lo que muchos imaginan. Sin embargo, al ser una experiencia tan surrealista, muchas personas dudan en hablar de ella.
Según la Clínica Cleveland, la parálisis del sueño ocurre "cuando el cuerpo se encuentra entre las etapas de sueño y vigilia. Un episodio es temporal y dura solo unos segundos o unos minutos. Es un tipo de parasomnia".
Aunque un episodio de este fenómeno puede provocar nerviosismo y ansiedad, dejando atemorizado y perplejo a quien lo experimenta, en realidad es inofensivo.
Algunos de estos episodios están relacionados con trastornos del sueño, por lo que si ocurren con frecuencia lo mejor es consultar con un médico y evitar el estrés emocional que los acompaña.
Según investigaciones, alrededor del 30 % de las personas experimentan parálisis del sueño al menos una vez en la vida. Puede ocurrir poco antes de dormirse o al despertar. Algunos síntomas incluyen: incapacidad para mover brazos y piernas, incapacidad para hablar, sensación de presión en el pecho (asfixia) o de estar fuera del propio cuerpo, alucinaciones y somnolencia diurna. Puede durar desde unos segundos hasta 20 minutos y se acompaña de sentimientos de miedo, pánico e impotencia.
