Dice que las limitaciones pueden ser las mejores amigas de un diseñador. Te obligan a ser creativo de maneras que los recursos ilimitados jamás podrían. ¿Quién iba a pensar que las limitaciones presupuestarias podrían ser algo bueno? Me reí. Ciertamente no era la antigua yo, admitió. Pero creo que me gusta más la nueva yo. Mamá ha tenido la adaptación más difícil.
El divorcio la dejó con menos de lo que esperaba y tuvo que mudarse de la casa familiar a un pequeño apartamento. Todavía le cuesta aceptar su nueva realidad y nos culpa a papá y a mí por poner a Olivia en su contra. Empezó a trabajar a tiempo parcial en una tienda departamental local, su primer trabajo en más de 20 años.
Y aunque se queja constantemente, creo que la estructura y la interacción social le vienen bien. Su relación con nosotras sigue siendo tensa. Me llama de vez en cuando, aunque nuestras conversaciones suelen ser breves y superficiales. Con Olivia, sigue intentando mantener la dinámica de siempre, ofreciéndole enviarle el dinero que no tiene y sugiriendo que Olivia vuelva a casa, donde su madre pueda cuidarla.
