Esa persona que ronda tus noches: una señal a descifrar.

Este sueño no es un paso atrás, es una oportunidad.

No tiene sentido volver a contactarla. Ni hacerle un hueco en tu vida. Lo importante es hacerte las preguntas correctas:
¿Qué emociones persisten? ¿Qué he estado ocultando? ¿Qué revela este sueño sobre mi estado actual?

Porque, al final, este sueño no se trata de esa persona.  Se trata de ti.  De tus cicatrices, tus aspiraciones, de lo que estás dispuesto a superar.

Puedes fingir que lo has olvidado... o decidir aprender de ello.  Y continuar tu camino, más sereno, más consciente, más alineado con tu verdad más profunda.