A veces, un momento que se suponía sería uno de los más dulces de nuestras vidas se convierte en un torbellino de emociones inesperadas. El día que Lucas se convirtió en padre, creyó vivir un momento de pura felicidad... hasta que un pequeño detalle le impidió saborear plenamente el momento en que conoció a su hijo. Y, sin embargo, lo que Camille le reveló después cambió por completo su historia. Pero antes de llegar a ese secreto, volvamos a lo que lo inició todo.
Cuando la llegada de un bebé trae a la superficie preguntas enterradas

El nacimiento de su primer hijo fue un sueño hecho realidad: un niño adorable, una pareja muy unida, una familia con ganas de celebrar. Pero a veces, las expectativas y la realidad no se alinean de inmediato. Desde las primeras horas, se instala una sensación de inquietud. Los rasgos del bebé sorprenden a Lucas, y algunos comentarios insensibles refuerzan sus dudas en lugar de disiparlas.
Camille, por su parte, intuye inmediatamente que algo anda mal. Intenta tranquilizarlo, pero las palabras ya no bastan cuando la confianza se rompe. Es el tipo de situación en la que una pareja se encuentra ante una prueba que nunca imaginaron que tendrían que soportar.
