El error más común: demasiada agua o poca luz

Aunque es robusta, la planta serpiente tiene dos limitaciones importantes. En primer lugar, no tolera el exceso de riego. La tierra empapada puede debilitarla rápidamente. Lo ideal es regarla con poca frecuencia (cada dos semanas en verano, una vez al mes en invierno) y en una maceta con buen drenaje.
Además, aunque tolera la poca luz, prospera con una luz suave pero constante. Un lugar luminoso, sin luz solar directa excesivamente intensa, le permite mantener sus colores vibrantes y su porte erguido.
