¿Por qué esta fascinación?

Porque más allá del glamour hollywoodense, la historia de Clooney es la de una pareja moderna, equilibrada y cálida, donde cada uno se admira profundamente. Y cuando dos personalidades tan carismáticas se convierten en padres, es natural que el mundo quiera ver qué sucede después.
Pero lo que las fotos recientes han mostrado sobre todo es lo esencial: dos niños felices, sonrientes, protegidos, rodeados de amor: una imagen familiar relajante y una sencillez auténtica que habla al público.
Una imagen rara, preciosa… y mucho más importante que toda la especulación del mundo.
