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Una bebida caliente ayuda a calmarse.
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La miel suaviza la garganta y proporciona una sensación de alivio.
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El vapor puede ayudar a abrir las vías respiratorias.
Reducción natural de la inflamación
La cúrcuma y el jengibre son conocidos por sus propiedades calmantes, perfectos para quienes sufren dolores musculares, rigidez o malestar ocasional.
Apoyo a la desintoxicación
Cuando se consume regularmente, este té puede ayudar al cuerpo a trabajar de manera más eficiente, apoyando al hígado y los procesos naturales de purificación.
Cómo preparar té de cúrcuma, jengibre y miel
Ingredientes:
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1 taza de agua
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1 cucharadita de cúrcuma fresca rallada
(o ½ cucharadita de cúrcuma en polvo) -
1 cucharadita de jengibre fresco rallado
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1 cucharada de miel
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½ cucharadita de jugo de limón (opcional, para más vitamina C)
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Una pizca de pimienta negra (ayuda a la absorción de la curcumina)
Método de preparación:
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Pon a hervir el agua
. Pon 1 taza de agua en la estufa y déjala hervir. -
Añade la cúrcuma y el jengibre.
Deja cocinar de 5 a 10 minutos. -
Cuele la infusión.
Pase el líquido por un colador para retirar cualquier resto sólido. -
Terminar con miel y limón.
Mezclar mientras el té aún esté tibio. -
Complementado con pimienta negra.
Un toque esencial para activar la curcumina. -
¡Disfrútalo!
Bébelo caliente y siente su alivio inmediato.
Consejos para obtener resultados aún mejores
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Elija cúrcuma y jengibre frescos siempre que sea posible.
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Beber por la mañana o antes de acostarse para un ritual relajante.
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Guarde el resto en el refrigerador hasta por 24 horas y vuelva a calentar antes de consumir.
