Los invitados murmuraban:
—¿Es él…?
—No puede ser…
—El presidente de Valmonte Royal Holdings…
Don Alejandro Valmonte.
Una familia temida en todo el mundo empresarial.
Un nombre capaz de destruir o levantar imperios.
Doña Margarita palideció.
—¿Qué hace aquí?… yo no lo invité…
Don Alejandro avanzó al centro del salón.
No sonreía.
Buscaba a alguien.
LA PREGUNTA QUE CONGELÓ EL SALÓN
El anfitrión se acercó.
—Es un honor tenerlo aquí, Don Alejandro—
El anciano alzó la mano.
—¿Dónde está Elena? —preguntó.
El salón quedó en silencio.
—¿Dónde está la nieta de mi hermano, Don Rafael Valmonte?
Doña Margarita sintió que el mundo se le venía encima.
—¿N-nieta…?
Los invitados murmuraban, confundidos.
—¿Valmonte?
—¿Royal Holdings?
—¿No era solo la esposa del arquitecto?
